La inquisición tiene
una prolongada historia en España. En el año 1238 fue instituida bajo la corona
de Aragón, controlada por la orden de los dominicos.
A fines del siglo XV
esta primera inquisición fue desactivado; los casos que le competían era juzgar
a los herejes. Posteriormente se reactivó con el nombre de Santo Oficio para
perseguir las tradiciones judías, así en 1412 se ordenó que los judíos llevasen
distintivos en sus ropas, en 1481 se les confinó en sus GHETTOSO “juderías”, en
1482 fueron expulsados de Andalucía y posteriormente
de Zaragoza.