El 28 de julio de 1968, Fernando Belaúnde Terry, vivía sus últimos días como Presidente de la República. Los graves conflictos sociales en Talara, las vinculaciones del régimen con la International Petroleum Company, engendraron los motivos para romper la institucionalidad. En el último mensaje de Belaúnde como Presidente, anunció que se había resuelto el problema de la Brea y Pariñas, sin especificar el destino y la suerte de los trabajadores petroleros.